jueves, 13 de marzo de 2014

Crónica de una fuga

http://www.youtube.com/watch?v=EgFVYwdb9aQ
Crónica de una fuga es una película argentina dramática-histórica y de de suspenso de 2006 dirigida por Adrián Caetano y protagonizada por Rodrigo De La Serna, Pablo Echarri, Nazareno Casero y Lautaro Delgado. Está basada en la novela autobiográfica Pase libre: la fuga de la Mansión Seré, de Claudio Tamburrini. Se estrenó el 27 de abril de ese año.
La película relata un hecho real, la fuga de cuatro detenidos de un centro clandestino de detención en la Argentina llamado la Mansión Seré, durante la Ultima dictadura cívico-militar (1976-1983). El autor de la novela sobre la que se basa la película, Claudio Tamburrini, es uno de los detenidos que logró fugarse. Guillermo Fernández, otro de los miembros del grupo que escapó, es actor profesional e interpreta a uno de los represores de la dictadura apodado "el Juez". Se trata del único caso de fuga registrado durante la última dictadura.


Sinopsis

 

Claudio Tamburrini (De La Serna) es el arquero del equipo de fútbol Club Almagro y estudiante de Filosofía. Al llegar a su casa en la tarde del 23 de noviembre de 1977 Claudio se encuentra con miembros del aparato de terrorismo de Estado que formó la última dictadura cívico-militar, quienes lo acusan de ser un subversivo por conocer a un miembro de una agrupación política de izquierda, y prontamente lo secuestran.
Claudio es trasladado al centro clandestino de detención llamado Mansión Seré, el cual se ubica en Morón, en la Provincia de Buenos Aires. Allí es torturado por un hombre apodado "Huguito" (Echarri) y sus secuaces. Claudio, completamente desnudo, es encerrado junto a otros tres detenidos (también desnudos) en un cuarto, y se mantiene a la espera de su liberación. Mientras, continúa siendo torturado, convive con los otros detenidos del lugar y es obligado a servir con quehaceres a los torturadores durante las transmisiones del Mundial de Fútbol Argentina 1978.
Pasados seis meses, las pocas esperanzas de Claudio de salir del centro de detención desaparecen, por lo que se plega al plan de escape armado por su compañero de celda, Guillermo Fernández (Casero), al igual que los otros dos detenidos. El grupo logra huir de la Mansión descolgándose de una ventana del tercer piso donde se encontraban, llegando desnudos y esposados a las calles de la ciudad. Cada uno de los miembros del grupo completa su escape al irse del país o escondiéndose en otros lugares, librándose de sus inminentes asesinatos y desapariciones forzadas por parte de la dictadura.